García Márquez y los 40 minutos

Por: Luis David Medina

Lo describe como si fuera el conjunto de muchos lugares reunidos en solo sitio, donde el esperar al maestro García Márquez era ver el paso de gente de todos lados del mundo, cambiando de idiomas, dialectos y todo eso en un lobby de hotel en Nueva York, esperando el momento en el que apareciera García Márquez y poder entrevistarlo, ya que había costado mucho tiempo y esfuerzo poder conseguir entrevistarlo, lo ve saliendo y no era el inicio de la entrevista sino el inicio de su espera y perseverancia para lograr así su objetivo que unas horas después se lograría en ese lobby del hotel.

El periodista estaba más que preparado para empezar la entrevista y grabar lo que el maestro iba a decir, en eso se percata García Márquez de la grabadora y dice, que sin grabadoras, que mejor tomara notas. Entonces empieza a cambiara el tono de la entrevista de cómo la tenia planeada desde un principio muy formal a una plática entre dos supuestos amigos, que tenia tintes de formales y serios, así logrando su cometido, haciéndole pasar una entrevista por la descripción de anécdotas, opiniones personales y al terminar un estrechar sus manos y quedando de la mejor manera, los dos teniendo lo que se propusieron.

Entablan una relación como de supuestos conocidos y con respuestas no tan parecidas a la de una entrevista formal y seria, contándose textos relacionados con los temas que quiere saber a profundidad el autor y que García Márquez le daba un punto de vista mas personal y no tan conocido ante todos. Hablan de lo que dicen en otros textos de él y que algunos no son verdad, relatando su rutina y la cantidad de trabajo que tenía por hacer, es una relación cordial y agradable desde la espera hasta que concluye con la entrevista al maestro.

En cuanto a lo que hizo el autor, es lo justo y preciso que tenía que hacer para lograr la entrevista con García Márquez, esperó, le dijo lo que quería y al final consiguió el objetivo, no se limitó a y fue prudente en lo que tenia que hacer, tubo sensibilidad y paciencia.

Usted, que es mediador entre Washington y La Habana, ¿cómo ve en este momento las relaciones bilaterales? ¿Será posible un cese al bloqueo antes del año 2000, algo así como un borrón y cuenta nueva?

Ya que responde que no es un mediador mas bien un observador, después el autor le pregunta su opinión acerca de ser u observador y participar en distintos conflictos y relaciones entre países. La confianza que se le tiene a un escritor o un artista, como lo menciona García Márquez, es mayor y va en aumento que la de un verdadero político, que va en picada, esa seria mi pregunta a alguien de la talla de García Márquez.

En este ejercicio vemos la parte de recreación de un ambiente, el cambio que se tiene que dar al ver las situaciones que ya se tenían previstas, adaptarse a las nuevas  situaciones y formas de preguntar, reflexionar acerca del periodismo actual y como es visto por escritores que son personas importantes y que tienen una opinión realista y objetiva acerca de este tema.

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Una respuesta a “García Márquez y los 40 minutos

  1. sin duda una muy buena entrevista que bueno que la retomaste del polvo ya que estaba un poco olvidada

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